11/10/11

Diario de Navarra

Denuncian a la ENT por impedir que un alumno con discapacidad se matricule

Desde la dirección del centro dicen que no cuentan con los recursos ni con la infraestructura necesaria

Los padres de un ex alumno de la Escuela de Navarra de Teatro (ENT) anuncian que presentarán en los próximos días una denuncia por considerar que están discriminando a su hijo, de 20 años, al impedirle matricularse en los cursos de la ENT por la parálisis cerebral que sufre desde su nacimiento. La discapacidad de Miguel Sorroche Sibón (Pamplona, 4 de septiembre de 1991), estudiante de 3º de ayudante de oficina en el Instituto de Educación Secundaria María Ana Sanz, le afecta a su equilibrio y a su movilidad. Desde la dirección de este centro, con convenios con el Ayuntamiento de Pamplona y con el Gobierno de Navarra, argumentan que no pueden aceptarlo como alumno por "falta de recursos y de la infraestructura necesaria para poder atenderlo". Niegan que exista discriminación.


El propio Miguel Sorroche y su familia no entienden la explicación de la dirección del centro "porque el año pasado ya estuvo matriculado". El abogado de la familia ha solicitado a la ENT que presente por escrito los argumentos por los que no admite al joven de 20 años. Después, con esta documentación denunciarán el caso ante la justicia, según asegura Inmaculada Sibón, madre de Miguel, que además advierte de que ningún otro centro oferta este tipo de actividades.

El problema empezó cuando los padres de Miguel intentaron matricularlo y se encontraron con la negativa del centro a mediados de septiembre. Unos días después, el día 22 de ese mes, padres y dirección de la Escuela Navarra de Teatro mantuvieron una reunión sin llegar a ningún acuerdo. "Estoy dolido. No es normal que a un chico con discapacidad no le dejen entrar a una escuela de teatro. Sé que me cuesta moverme, pero puedo controlar el equilibrio. Y si me caigo al suelo, me levanto", explica el propio afectado.

Otras de las aficiones de Miguel Sorroche, además del teatro, son la informática, la pintura y la natación. Su madre lo defiende diciendo que pese a su parálisis "lleva una vida completamente independiente".

Este joven debutó sobre las tablas de un escenario con 18 años de la mano de la fundación Atena psicoballet. Desde entonces, no ha dejado de hacer teatro con diferentes asociaciones como Youkali, una escuela de teatro musical: "Me siento excluido. No deben excluir a alguien por tener discapacidad o por miedo a que me caiga. La anterior profesora sabía cuál era mi discapacidad, me entendía y me enseñaba. No entiendo por qué este año sí y este año no. ¿Qué ha cambiado? ¡Nada! Para mí el teatro no es una forma de relacionarme con los demás y seguir aprendiendo", dice Sorroche. La dirección del centro alega falta de recursos y la infraestructura necesaria para poder atenderlo.



 





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